Datos biográficos
William Bourroughs nació en St. Louis, típica ciudad norteamericana del Middle West en el seno de una ilustre familia industrial de la aristocracia burguesa estadounidense. Un antepasado suyo fue el inventor de la máquina calculadora Bourroughs. Se graduó en literatura inglesa en Harvard, y realizó posteriormente estudios antropológicos en Viena. También se matriculó un tiempo en la Universidad de Columbia de Nueva York donde conoció a Allen Ginsberg y Jack Kerouac, ejerciendo sobre ambos una notable influencia, aunque su vinculación ideológica a los autores de la Beat Generation en cuanto a estilo literario se refiere es muy cuestionable, su técnica narrativa podría acercarlo más a autores europeos como Sade, Ionesco, Genet, L.F. Celine, Juan Goytisolo.
Tras la graduación su poderosa familia le asignó una renta mensual vitalicia, que compaginaba con los oficios ocasionales: barman, exterminador, detective privado, traficante de hierba. Fue entonces cuando se convirtió en adicto a la morfina y heroína, y tras un periodo en Nueva York (magistralmente narrado en Junkie, su primera novela) se traslada a México, pues allí la droga es más barata y la vida mucho más fácil. Lo cierto es que su adicción a los opiáceos, hizo que en ciertas ocasiones viviese en la más absoluta de las indigencias. Huyendo de esta axfisiante adicción voló a Europa: Londres, Viena, Estambul, seran el nuevo escenario de sus cuitas, y sobre todo Tanger, ciudad bourrougshiana en la que su espíritu y su sangre sedienta de droga encontraban mayor paz por su permisividad social y bajo coste. Allí vivió el periodo durante el que escribió "Naked Lunch" (Almuerdo Desnudo), título sugerido por Jack Kerouac durante la visita a su amigo.
Si en Junkie narra las peripecias de un grupo de adictos buscando desesperadamente la droga por las difíciles calles de Nueva York, en Almuerzo Desnudo describe con humor sórdido las truculencias y maquinaciones del loco Dr.Benway, pero con una técnica narrativa radicalmente diferente, aquí va adentrándose en el campo experimental siguiendo la técnica pictórica de su amigo el pintor inglés Brion Gypsin: el "cut-up", que consiste en una especie de college de textos. En sus siguientes novelas desarrolla a fondo esa técnica: Nova Expres, The Soft Machine, The ticket that exploted, Exterminator, The white subway, y por fin City Ligth Red, su última novela escrita en 1980, y a mi juicio su obra más redonda. Es una narración plena de madurez y sabiduría, lograda tras años de vida transhumante y alocada, recogiendo "los hechos de la vida", según sus propias palabras extraídas del viejo Conrad, uno de sus novelistas preferidos.
Ciudades de la Noche Roja es una mezcla de estilos y géneros que van de la ficción belicista a la novela negra con sabor de relato decimonónico de aventuras, alternado con la búsqueda de ricos hippies neoyorquinos extraviados en blancas islas del Egeo, cuyas cabezas aparecen cortadas en paquetes aéreos, y son utilizadas en extraños ritos sexuales, para aumentar el placer del orgasmo. El sexo aperece como en todas sus novelas envuelto en una liturgia sagrada, violenta. Traza cuadros eróticos de exageradas proporciones, que el propio Alphonse Donatien hubiese firmado.
Una Visión Personal
Tanger, finales de Octubre. Domingo por la tarde...jovenes homoxesuales árabes esperando al atardecer en plazuelas infames...diversos rasgos étnicos y culturales dibujados en sus rostros... hay niños bien vestidos mendigando con gemidos expertos, ancestrales: "Somos pobres, muy pobres"... al fondo una calleja más concurrida distrae su atención, la atraviesa y desemboca en otro barrio, otro estilo de ciudad...espléndidos edificios coloniales, rectos rascacielos de la modernidad, la firma del tiempo en la vieja ciudad cosmopolita...vejete de mediana estatura con elegantes gafas de concha oscura cruza un semáforo, a poca distancia le sigue un joven hercúleo y apuesto con ajustados y descoloridos pantalones vaqueros... ¿Bourroughs con un chapero comprado para triste amante de esta tarde mortecina?... Por qué no, acaso no sería más fácil verle aquí en Tanger que en Singapore, por ejemplo, pero no quiero dejarme llevar por el alucinante flash, y sigo discretamente a distancia a la invisible pareja, hasta que se confunden en la perezosa, dominical multitud de las aceras, que se entretiene ante los vistosos escaparates..."No tenel, no good, no bueno, volvel vielnes"...la puta cantinela de la lavandería china que pega un portazo en tus narices de adicto una vez más...en otra ocasión haremos que el ispector Lee y su policía nova se encarguen del asunto...tintas en los talleres de las imprentas, imágenes de un likerollinstoniano vivir, películas con mensajes sincopados...producen pesimismo y distracciones inútiles e idiotas...mejor escucharemos las viejas máximas del Gran Yogui, o las palabras de Hassan i Sabbad, el Viejo de la Montaña, el Jefe de los Hassisinos...hay que cambiar el mundo...por eso nuestra música es optimista...papel de plata volando al viento en la abandonada plaza mexicana...el culo exagerado de Lupita se bambolea excitante frente a la repulsiva mirada del raquítico yonqui gringo...Lupita le da una papela a cambio del billete, y vuelve a esconder el paquete entre sus tetas de melón..."Puedes irte a la mierda, mala puta. Este yonqui te da vida tragándose todo esta basura que vendes", parecen decir los ojos del gringo...He visto a las mejores mentes de mi generación destruídas por...culona vieja voz hebráica, que salmodia la letanía como el ronroneo de un gato satisfecho...pero como escribió Tolstoy, el amor nos redimirá a través de las generaciones...bah!, puta palabrería...crueles paranoias de la plomiza resaca alcohólica...el agua del Ganges siempre baja purificando por el mismo cauce...siempre escucha misma parafernalia del lamento, de la invocación, del canto extasiado, del aullido ritual atrapado de una ilusión insostenible...papeles en las imprentas y rotativas hacen ruido, producen pesimismo y distraciones inútiles...eso hay que cambiarlo, y nuestra música es optimista para conseguirlo...y tú, escupiendo lo que el corazón apremia, atrincherado en la casbah como el bereber artesano, bombardeando la informe masa que te rodea con la siniestra ternura de Benway, con la trágica luz de Bill Gains, disciplinado sacerdote de la aguja salido de tu imaginación... mientras los papeles hacen ruido en las imprentas, tintas húmedas y fuertemente olorosas ennegrecen folios...producen pesimismo y distracciones idiotas...eso hay que cambiarlo, por eso nuestra música es optimista.
Juan Pueyo
Artículo del fancine "El Lado Salvaje", Binefar (Huesca), 1984
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